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EL PROLOGO

 

“LARGA TODO”

 

¡LARGA TODO! - Un evocador vocablo que aparentemente tiene un significado indefinido, vacio o de difícil interpretación para quienes desconocen el críptico lenguaje de los hombres de la mar con sus particulares interpretaciones. Esta es una de esas palabras que son propiedad de un leguaje que en su conjunto está herido de muerte,  en que el diccionario al interpretar su significado le otorga un sentido que no es el mismo que el marino le otorga. Se dice que las palabras tienen al menos tres significados, un significado es “lo que se quiere decir”; otro significado es “lo que el interlocutor entiende”; y otro significado es “el que le otorga el Diccionario de la Lengua”. Habitualmente nunca coinciden las tres interpretaciones, o al menos en la mayoría de las veces. Sin duda este vocablo pertenece al primer grupo, sin más disquisiciones.

Un vocablo que representa una orden que se escucha una sola vez, cuando zarpa la nave. Un nuevo viaje empieza y al mismo tiempo marca el final del último viaje, es el alfa y omega de la aventura marítima, que es como el Derecho Marítimo  define al viaje por mar.

Es reconfortante evocar aquellos tiempos pasados y casi olvidados, cuando las velas rugían gualdrapeando en el temporal, colgadas de sus vergas terminando rifadas cuando los vientos azotan inmisericordes el trapo, o cuando se timonea la nave con la cangreja del palo de mesana o cuando se capea con el tormentín o se corre la mar encrespada por popa, eran voces que sonaban a bordo en las  navegaciones  de aquellos pretéritos  tiempos y  que ahora languidecen a bordo de las modernas naves que ya no utilizan su propio y particular lenguaje, contribuyendo a la extinción del rico léxico propio de las gentes de mar.

“LARGA TODO” es más que una palabra, es la ultima orden que da el Capitán cuando  deja el atraque, es el momento mágico en que se rompe el último punto de contacto de la nave con la seguridad del puerto. A partir de ese único instante comienzan las inseguridades de la aventura que se inicia, inseguridades que nos alertan e inquietan, desde el momento en que la gaza de ese último cabo se desencapilla de su noray en el atraque, cuando la estabilidad de la nave se ve alterada por esos incipientes movimientos de balance que el leve oleaje de la cercanía del amarre nos mueve, un viejo conocido movimiento, que nos altera y nos calma, ya estamos en donde nuestro sentir de marino se tranquiliza, al menos de momento. Cuando saliendo de puerto doblemos el fanal rojo del espigón, ya en mar abierta, habrá que plantearse otras obligaciones, las inminentes ya se han previsto antes de largar todo, zarpando “arranchados a son de mar”.

Esta novela relato que comienza con un “LARGA TODO” como título, también he querido que sus últimas letras hayan sido precisamente “LARGA TODO” como si fuera la representación del inicio  de una aventura que comenzó con ”PAÑUELO BLANCO” y acaba con este “LARGA TODO”.  Un principio y fin de estos cuatro relatos, que inicialmente iban a ser tres, en donde cuento la trayectoria vital de Jacobo un joven coruñés que en sus vivencias imaginarias nos pasea por lugares y acontecimientos reales, respetando su verdadera cronología y que nos descubren la historia de unos acontecimientos, tratados informalmente sin pretensión alguna de instruir o enseñar, tan solo de seducir.

Me he tomado la libertad de novelar unos personajes reales y que jugando con la fantasía y la imaginación les he transportado a la época que nos ocupa, son solamente los tripulantes del Melpómene, de Jacobo y su familia y que sin duda se reconocerán en la lectura, el resto de personajes son realmente históricos que siguiendo e investigando sus trayectorias, me han conducido por estos mares de papel.

  

El Autor.

Fernando Santos Saiz Vaamonde.