,

MANGOURAS
MANGOURAS, EL CAPITAN MANGOURAS, EL VIEJO Y VETERANO MARINO.
 
El Capitán que se vio involucrado en una sinrazón de hechos y circunstancias, que han marcado indefectiblemente y no de satisfacción precisamente, teniendo que enfrentarse a una vejez que pudo haber sido más reconfortante y placentera.
Hechos que también han alterado la vida de otras personas, más de las que nos imaginamos, incluidas en el abanico de las diferentes profesiones que se mueven en el mundo marítimo y judicial, sin olvidarme de los bañistas, turistas, hosteleros y demás, que disfrutan de los placeres de la mar y sus playas.
De todos los implicados en este magno e interminable juicio, el único que ha sido encarcelado, ha sido el Capitán Mangouras, a pesar de su comportamiento tanto personal, como profesional impecable,(mal que le pese a los que no saben lo que es navegar en toda su extensión), pero con la desgracia, en su desgracia, de tener que enfrentarse a un sistema político, cuya única finalidad, ha sido sacarse el muerto de encima, que por desconocimiento o por inconfesables intereses, ignorando toda una reglamentación internacional, que les obliga a socorrer y salvar el buque y su capitán.
Pasaron años desde el fatídico día 13 de Noviembre del año 2002, desde el aviso de Mangouras, a la torre de control de Finisterre. En su desgraciada situación, tan solo unos días después y en el mismo momento en que pisó tierra,..., zas, …. a chirona, a Teixeiro por tres meses. Me lo imagino, sin hablar “papa” de español y rodeado de lo mejor de cada casa, en una celda, sin entender lo que le estaba sucediendo, teniendo la seguridad de que siempre se había movido dentro de la ley y costumbres de la mar. Más adelante, su deambular por las Ramblas, rambla arriba, rambla abajo durante dos años con “libertad vigilada” en Barcelona, yo diría “acoso disimulado” o “persecución de baja intensidad” o cualquier otro nombre, pero que implica el sentirse vigilado y siempre, con la espada de Damocles, de un nuevo periodo de cárcel, como el que le condeno el T.S. en 2016 por dos años más, afortunadamente para él, su estado de salud y edad, lo fue retrasando, hasta que hace unos días, la sala primera de la Audiencia Provincial de La Coruña, declara la remisión de la pena de cárcel, siempre y cuando cumpla con una serie de requerimientos, que para él, no le supone una habilidad especial.
En todo este tiempo, la popularidad de este hombre, que en principio, era más de la por él deseada, lo estigmatizó como el peor de los delincuentes, naturalmente, la prensa ha tenido mucho que ver, había que seguir las consignas del gobierno de turno y de las redes sociales, que machaconamente y gratuitamente, continuaban con su consignas de denigración. Como desgraciadamente, es amplísima, la mayoría de gente que desconoce la realidad de la mar, la levadura ya está servida, solo es cuestión de esperar.
Con todas estas informaciones, Mangouras pasó para muchos, como un delincuente, que había frustrado los intereses de muchos ribereños de las costas a donde llegó el fuel derramado por el buque, que por cierto, hoy ya poca gente se acuerda, de sus indeseables consecuencias. Sin duda Mangouras era el malo de la película.
Hay que considerar que a partir del momento en que se le apartó del mando del buque, en ese momento el Ministerio de Fomento, toma el mando directo de las operaciones posteriores, con todas sus consecuencias y responsabilidades, como la magnificación de la polución, al no seguir las directrices dadas por Mangouras, de llevarlo a un lugar de refugio.
El Viejo Capitán Mangouras, el único que sabía lo que había pasado, porque había pasado y cuáles serían sus consecuencias, en cuanto al daño que hizo el Fuel Oíl.
Un accidente inevitable desde un punto de vista racional. El mal tiempo y en el Noroeste Español, puede romper cualquier buque, además atendiendo a lo que se define como un accidente,"como cualquier suceso que es provocado por una acción violenta y repentina ocasionada por un agente externo involuntario".
No hubo voluntariedad y fue ocasionado por un agente externo, lo que exime al Capitán de cualquier sospecha de culpabilidad. De hecho se le culpabiliza por desobedecer y por falta de cooperación con las autoridades, cuando debería ser al revés, las autoridades deberían facilitar la solicitud del Capitán para salvar el buque y evitar el mayor de los males, que sería la menor polución posible y controlada.
Todavía, habrá gente que le juzgue, como si juzgar fuera fácil, ni los jueces se ponen de acuerdo, cuanto más, toda esa gente que sabe de todo y opina de todo, con la única verdad que no saben nada y de nada, en relación al mundo de legalidad de las leyes del mar, por mucho ordenador de última generación que consultes y que te proporciona toda la información, la buena y la que no está confrontada, vamos a ser claros, la desinformación, que cada uno interpreta a su mejor conveniencia, siguiendo el dictado de su ignorancia.
Ahora que pasó el tiempo y se ve libre de la cárcel, al menos su cuerpo se habrá relajado, me gustaría saber lo que durante todo este tiempo desde el día de la entrada en Teixeiro, hasta el pasado día 14 de Julio del 2019, en que le libran de la cárcel, lo que habrá pasado por su mente. En cuanto al trato, yo diría el maltrato dado por los organismos oficiales de un estado como el nuestro, estoy seguro que en su dignidad, como hombre de bien, como aseguran los que le han tratado, y su categoría como un viejo y veterano capitán, con lo que esto le presupone de hombre justo y disciplinado, como no podría ser menos, se le maltrata de hecho físicamente al encarcelarlo y psicológicamente al envolverlo en una espiral de acusaciones, que no se sostienen en su momento, como más tarde se ha demostrado. Lo fácil es encarcelarlo, para apagar la opinión pública, que en su ignorancia se reconforta con semejante arbitrariedad.
Todos sabemos que en este país los cargos políticos surgen de los partidos políticos, desgraciadamente suelen ser estos los que más gritan sus ideas, buenas o malas, que con el tiempo y la insistencia y otras artes, alcanzan la representación que les llevarán a esos cargos que se reparten el poder, aquí y en Pekín. Después vienen sus asesores, que se justifican por que normalmente estos que empezaron gritando sus ideas, carecen de todo conocimiento necesario para gobernar o tomar decisiones, asesores elegidos a dedo, ósea a los amigos que más te hacen la pelota, se puede decir de otra manera más elegante, pero hay que decirlo claro, para que se entienda, un país en donde cualquier opinión, tiene que ser respetable, aunque venga de un burro, pero como hay que ser políticamente correcto, se admite todo. Como decía Discepolo en su Cambalache, “ Hoy es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador, lo mismo da, un burro que un gran profesor” y si rascamos un poco, no hace falta más que acordarse de nuestros políticos, a los que le pagamos el sueldo, con sus famosas perlas de analfabeto gramatical, esos de los miembros y miembras, y otras lindezas que pasaron al diccionario antológico de las barbaridades gramaticales y conceptuales de la mayoría de nuestros impagables, eruditos, ilustrados, justos, versados, cultos y sensatos políticos.
Capitán Mangouras, no le quepa duda, de que en su vejez , su desgracia y la pena de no haber alcanzado la jubilación que sin duda se merecía, ésta, su realidad, ha sido marcada ni más ni menos por todos estos impagables, eruditos, ilustrados, justos, versados, cultos y sensatos políticos, que nos gobiernan.
En su bonhomía, justicia, ponderación de un viejo Capitán, adquirida a lo largo de su vida en la mar, estoy seguro que en su grandeza, les concederá su perdón, aunque todos sabemos que no son merecedores de tanta generosidad.
 
C.M.M.  Fernando S. Saiz

La Coruña 18.07.2019