La Goruña 07.04.2018

BANDERAS DE CONVENIENCIA

BANDERAS DE CONVENIENCIA

 

La Convención del Mar del 29 de Abril de 1958, en su artículo 5 determina que cada Estado, establecerá los requisitos necesarios para conceder su nacionalidad a los buques, así como para que puedan ser inscritos en su territorio, en un registro y tengan derecho de enarbolar su bandera. Este Artículo 5, abre la posibilidad de abanderar cualquier buque en cualquier país, cumpliendo su particular normativa, justificando legalmente la existencia de las banderas de conveniencia.

La realidad nos desvela que los países de Bandera de Conveniencia, son aquellos países que registran o abanderan buques de Armadores o propietarios de otra nacionalidad, para acogerse a unos beneficios fiscales y gubernamentales, con legislaciones más benévolas o inexistentes, aceptando condiciones más convenientes que los requerimientos  establecidos en sus países de origen , como impuestos bajos o inexistentes, contratación libre con todas sus servidumbres, en ocasiones al no ser estos países, miembros de la comunidad marítima internacional (IMO) la reglamentación del país  está enfrentada o en discordancia con la legislación común de los países miembros de esta comunidad internacional.  No obstante, la realidad actual es que más de un tercio de la flota mundial, navega bajo estos pabellones o Segundos Registros, lo que supone una barrera infranqueable para poder establecer la racionalidad en el mundo marítimo mundial.

No es necesario plantearse como se ha llegado a esta “irregular” legal situación, que no se justifica desde el punto de vista de una justicia equitativa, los protagonistas de esta situación, sin duda son , los Armadores ( Hoy en día pasaron de ser Navieros para ser Empresarios ) con todo su legitimo derecho a rentabilizar sus inversiones, los Sindicatos que en muchas ocasiones hacen omisión de sus funciones de proteger las condiciones sociales-laborales de sus afiliados y por último los Gobiernos que autorizan leyes enfrentadas a los intereses comunes, desprotegiendo la seguridad laboral de industrias y acabando con los profesionales del mar, que en el mejor de los casos se ven desterrados a navegar en estos buques de pabellón de conveniencia, que los marinos denominamos como “ piratas”.

Todo esto viene a cuento, por que el pasado día 13 de Marzo de este año 2018, se hace entrega del Suez-Max IMO 9785823,  B/T MONTE UDALA, a sus propietarios ONDIMAR, una de las sociedades del grupo IBAIZABAL, Shipping Division, con más de 150 años de presencia en el espacio marítimo español, entrega que se hace en los astilleros de Puerto Real en Cadiz, construcción en colaboración con Daewoo como socio tecnológico, y fletado en Time Charter por la Compañía Española de Petróleos S.A. más conocida como CEPSA, empresa que hoy en día es más IPIC Abu Dhabi que española.

No cabe dudad que hay que aplaudir y poner en valor la gran empresa de construir y armar este buque y los próximos contratados, MONTE URBASA y MONTE URQUIOLA, después de 20 años huérfanos de este tipo de grandes construcciones en los astilleros Españoles, con la cantidad de empleos y horas de trabajo que todo ello supone, al competir  en inferioridad de condiciones económicas con la construcción naval Coreana,  o China o incluso la Turca, que ofrecen unas condiciones económicas más favorables que las que se barajan en España. En estos países  donde la construcción naval es más barata y más dinámica, dos circunstancias que sin duda, una es consecuencia de la otra, no sabría decir si es más barata porque es más dinámica, o es más dinámica porque es más barata, posiblemente habrá otros parámetros que sería necesario considerar en estos astilleros, como condiciones laborales, eficacia, es notorio que las huelgas en estos astilleros son al menos desconocidas, las entregas dentro de los plazos establecidos en el Contrato de Construcción, evitando incumplimientos de futuros incoterms en las pólizas de fletamento.

Así como se le ha dado reconocimiento a estas construcciones, que sin duda lo merecen, por haberse realizado  en astilleros españoles también hay que decir que no tiene ningún sentido y además no es nada provechoso y constructivo a futuros, que se abanderen los buques en  pabellones de conveniencia, como es el caso de momento del  B/T MONTE UDALA, abanderado en el Segundo Registro de Portugal y que presume en su espejo de popa como Puerto de Registro “MADEIRA”, que en mi opinión no se justifica, pero que es bastante representativa de la situación de la marina Mercante Española, en donde los Armadores Españoles siguen conservando y explotando sus buques, con los beneficios de hacer trampas consentidas por la legislación española para justificar la evasión de impuestos y otras prebendas. Quizás para evitar en parte esta situación, habría que tomar medidas coercitivas que les hicieran retomar la bandera del país donde está domiciliado su Armador.

El planteamiento para evitar la fuga de estos Armadores ”Empresarios” , creo que si hubiera voluntad política, esta pasaría por una serie de medidas globales que hicieran más atractivas las condiciones de explotación del buque, que irían desde aligerar las cargas fiscales, seguramente por facilitar las condiciones de fiscalidad, así como reducción de los gastos de Puerto, protección de fletes, y otras medidas suficientes para no tener que buscar la precariedad en las banderas de conveniencia y además, hacer entender a los Armadores que el futuro de sus empresas está en el capital humano del que disponen y que para perpetuar sus navieras, son imprescindibles y necesarios los Marinos.

 

La Coruña 07.04.2018

FERNANDO S.SAIZ  C.M.M.