La Coruña 23.03.2017

ERROR HUMANO Ó NEGLIGENCIA

ERROR HUMANO Ó NEGLIGENCIA

 

Una vez más ha vuelto a ocurrir y con muy dificil justificación, las condiciones de visibilidad buenas, buen tiempo, pero a pesar de todo, no ha sido suficiente, para evitar un accidente que nunca debio haberse producido, dos victimas irrecuperables, y unas vidas marcadas para siempre, con el remordimiento para los responsables, de la culpa por no adaptarse a las normas más elementales de la Navegación. 

El buque quimiquero ruso MIDVOLGA 2, acaba de salir de puerto, se encuentra todavía en la zona de la boya de recalada, zona bajo el control de la Torre de Control de la Capitanía de Puerto, por lo que se supone, todavía está navegando en Régimen de Maniobra, Maquina en Stand By por lo que la atención a la navegación es máxima o debería ser máxima ya que está en una zona donde la navegación habitualmente es más densa, lo que requiere una mayor atención.

Un buque de pesca EL FARRELL, que acabada la jornada de pesca, navegando en demanda de puerto procede hacia su bocana, suponiendo que está realizando las operaciones propias de arranche de cubierta, para llegar al atraque listo para su descarga, en su aproximación a la bocana, es abordado ó colisiona, ( Esto lo que habra que aclarar) con el MIDVOLGA 2, produciendose el naufragio del primero, con la fatalidad de perder a dos de sus cuatro tripulantes.    

En diferentes declaraciones por los implicados en este suceso, se habla de error humano como la causa del accidente, supongo, se recurre a este concepto para tratar de justificar en la medida de lo posible lo que en mi opinión es una grave negligencia, en el caso de haber abandonado el Puente de Gobierno “Sancta Sanctorum” de la nave, que bajo ningún concepto se puede dejar sin control y no hay justificación suficiente ni argumentando esas costumbres y practicas perversas que se van adquiriendo reiteradamente en los buques pesqueros, creando la sensación de que esta costumbres no son peligrosas, hasta que ocurren casos como estos, lo que confirman que la diferencia entre una lagrima y una sonrisa es la seguridad.

Es necesario hacer una valoración del porqué, suceden estos accidentes, creo que no es practica habitual, pero en ocasiones se abandona el Puente de Gobierno del Buque, además de por la negligencia, por las prisas de llegar arranchado a puerto, o de cualquier causa que considere el Patrón, en el fondo subyace ese Certificado de Tripulación Mínima de Seguridad, bendecida por la Administración, DGMM, o Capitanías de Puerto, que las hacen legales, y no hacen más que sobrecargar la fatiga del tripulante, consecuentemente, el error humano y otras negligencias parecen en ocasiones inevitables, parece que este pesquero en principio enrolaba a seis tripulantes, después cinco y actualmente cuatro, ósea lo que antes hacían seis hombres, hoy se tiene que hacer por cuatro hombres y el barco sigue teniendo el mismo tonelaje, y el trabajo sigue siendo el mismo, otra observación que se me ocurre y sin considerar la particularidad de las dos víctimas, sospechosamente de otras latitudes, que hasta seguramente tendrían toda la documentación profesional en regla.  

No es sorprendente el rápido hundimiento del buque pesquero, debido a la violencia de la colisión, entre la más que posible vía de agua del pesquero, y el efecto de succión del propulsor del buque quimiquero, al correr el “EL FAIRELL” después del impacto por el costado  del buque hacia popa,  donde los filetes líquidos que alimentan el propulsor, arrastran y succionan al pesquero hacia el fondo.

De todos modos, las investigaciones de los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos determinarán las causas del accidente, servirán para tomar medidas para que no se vuelvan a producir situaciones nada deseables como estas, pudiendo  establecer las responsabilidades que correspondan.

De momento ya han sido imputados el Capitán y el Primer Oficial del buque ruso, por abordar al “EL FAIRELL” y causar su naufragio,para aclarar su responsabilidad penal, ya que presuntamente ha habido un fallo humano, según el Juez, aun considerando el Artículo  8 del RIPA y  la Regla 2B del mismo en donde se manifiesta la obligación de evitar el abordaje por ambos buques.

Un accidente que se ha llevado dos vidas que irremediablemente y dolorosamente  afectaran a sus familias y amigos, y a los que lo podemos contar, nos queda la obligación de llamar la atención, para que no se vuelvan a repetir accidentes tan evitables como este.  

 

FERNANDO SAIZ C.M.M.

La Coruña 23.03.2017