31 Enero 2016

LAS INSPECCIONES VETTING

UN INCOMODO TRAMITE

LOS VETTINGS

 Creo que es un tema que no podía dejar pasar por alto, debido a las reticencias y opiniones encontradas existentes entre los marinos sobre todo en activo y la Inspección Vetting sin particularizar entre las diferentes Inspecciones de Vetting que actualmente se padecen y que no son pocas, a pesar de la pretendida Armonización de Inspecciones que propone OCIMF  con el SIRE Programe.

 Tengo la ventaja de haber estado en ambas partes de estos dos frentes, como Marino y como Inspector, y desde mi punto de vista actual, tengo que reconocer que como Marino, estas inspecciones pueden ser tediosas, a veces inoportunas, insistentes, y cada marino sumará de su propia cosecha su calificativo nada benevolente, pero también como Inspector, estas Inspecciones pueden ser tediosas e insistentes, a veces con la percepción de estar realizando este trabajo, rompiendo la rutina de unos marinos cansados de un viaje incomodo, a veces esta percepción se manifiesta subliminalmente en el vis a vis que se respira entre los protagonistas de la Inspección, situación que se resuelve apelando a la profesionalidad tanto de uno como del otro.

 Hoy, desde la perspectiva que da el tiempo, tengo que afirmar con toda rotundidad que el resultado global es beneficioso para el buque, su tripulación y para todos los implicados en el transporte marítimo, así como las Terminales de carga/descarga, además de otras ventajas comerciales que afectan a la operatividad en el mercado de fletes, e incluso en las primas de Seguros, relativos a Fletamentos, incluso a los Seguros del Buque, Casco y Maquinas.

 Haciendo un poco de historia, recordando los años anteriores a 1980, antes de la aparición de los departamentos de Vetting en el espacio marítimo, en general las condiciones de precariedad de los buques en materia de seguridad y operatividad era más común de lo que la lógica aconsejaba y en muchos casos hasta preocupante. En muchos buques las mejoras en aspectos de seguridad se debían a la iniciativa del Oficial que estaba encargado de la seguridad del buque, y que en la mayoría de los casos se limitaba a tener al día las provisiones de los botes salvavidas, extintores revisados, que la bomba de emergencia de C/I funcionara adecuadamente y poco más. Por el contrario, también es cierto que muchas de las Empresas Navieras con tradición en el mercado marítimo, disponían de sus propios procedimientos de seguridad para aplicar a su flota junto con inspectores volantes para llevar un seguimiento sobre estas materias.

 Esta situación de precariedad en temas de seguridad, fue en gran medida corregida tras la aparición de los departamentos de Vetting que comenzaron a exigir los requerimientos de seguridad establecidos en la normativa, además de las normas y recomendaciones de organizaciones reconocidas, que mejoran la seguridad de buques y Terminales donde opera el buque.

 Con el fin de evitar este vacío en asuntos de seguridad, en la conferencia de IMO de Mayo de 1994, fue incorporado el Código de Gestión de la Seguridad ISM (International Safety of Management) formalmente incorporado en el Capitulo XI del SOLAS aprobado en la Resolución A.741(18) del 4 e Noviembre de 1993 comenzando a aplicarse obligatoriamente en buques de pasaje y en buques tanques a partir de Julio de 1998, y para el resto de buques a partir de Julio del 2002. Código desarrollado como respuesta a la presión ejercida por la sociedad en materia de seguridad, pérdidas de vidas y protección del medio ambiente.

 La experiencia de los departamentos de Vetting, es altamente positiva en el sentido que los Armadores y tripulaciones se toman en un sentido más profesional los aspectos de seguridad y operatividad que afectan al buque, mejorando ostensiblemente en estos aspectos, que redundan en beneficio tanto de Armadores y tripulaciones así como a Terminales y Operadores.

 Así podemos decir que la clasificación por un departamento de vetting hoy es una herramienta más de la que dispone un Armador, Fletador ú Operador para la detección de buques substandards con el fin de evitar  una situación de precariedad en la explotación del buque y Terminales.

 Es cierto que las Inspecciones Vetting no son determinantes en ciertos aspectos de la seguridad, referentes al estado del buque en cuestión de aceros, casco, tanques de lastre, cofferdams, etc. que por operatividad del buque en puerto o fondeadero, es materialmente imposible de determinar, salvo en estancias del buque en Astillero, pero estos aspectos sobre estudios de espesores, estados de aceros, forro, y distintos aspectos de la armadura del buque corresponden a las Sociedades de Clase o Inspecciones Estatutarias.

 Desde el punto de vista del Marino que pasa una inspección. Además de lo inoportuna que pueda ser, inevitablemente y como mecanismo de defensa mal entendida, el marino hace una valoración del Inspector Vetting muy personal sobre todo las primeras veces, yo también he pecado, por eso lo entiendo, además de haberme tocado en los principios de estas prácticas, que no sabias por donde te iban a venir los tiros, por decirlo de alguna manera, nos encontrábamos ciegos y con muchos problemas posteriores a la inspección, ahora lo entiendo, los buque en aquellos tiempos no tenían los estándares de seguridad que hoy tienen los buques y consecuentemente las deficiencias eran muchas y variadas.       

 Lo que si tengo que decirles a los marinos que se presentan ante una Inspección Vetting desde mi perspectiva, es que el Inspector Vetting no es el enemigo, como se puede presuponer, y que las deficiencias anotadas en la inspección, si se resuelven, será en beneficio de los que viven en el buque, las malas prácticas es necesario desterrarlas para evitar situaciones potencialmente peligrosas para el buque y  partes implicadas, como Terminales de Carga/Descarga.

 Actualmente las navieras por decir de alguna manera potentes, y debido a las constantes y repetitivas inspecciones a que se ven sometidos los buques, ya que las aceptaciones de los Majors no se suelen dar por tiempo, sino por viaje, principalmente cuando se va al Spot, estas Navieras disponen de Inspectores volantes para atender estas  Inspecciones Vetting, para así de alguna manera no interferir en las operaciones propias del buque en puerto, mitigando la carga de trabajo de los tripulantes, y aligerando la mecánica de la Inspección, haciéndola más dinámica y aprovechable, practica esta, que dice mucho a favor de la Naviera que explota el buque, quizás las Navieras que todavía no han adoptado estas prácticas, deberían planteárselo, en beneficio mutuo de tripulantes, Armador y Fletador.

 Cuando una inspección Vetting rechaza un buque, para el cierre de un flete, esta situación francamente supone un gran perjuicio, tanto para el Fletador como para el Armador, con lo que consecuentemente aparecen presiones, sobre los Vettings  ya por parte del Armador, como por parte del Fletador, cada uno defendiendo  su parcela de responsabilidad, el fletador quiere conseguir un precio bajo en el coste del Flete, y el Armador no quiere que su buque en el mercado de fletes baje a una condición subestandar para futuras operaciones, esto implica que las decisiones tomadas por los vettings aunque no están sujetas a reglamentación de ningún organismo fiscalizador de la Inspección, se ven en la obligación de actuar de acuerdo claramente con la normativa legal ya admitida, basada en reglamentos Internacionales de Seguridad y referente al buque en situaciones de puerto siguiendo las fijadas por ISGOTT ( International Safety Guide for Oil Tankers and Terminals) o IAPH ( International Associations of Port and Harbours), entre otras normativas legales, además de otras condiciones que determinan las características fijas de los atraques, en donde van a operar, como son las restricciones físicas del buque por su tamaño o calado en los atraques.

 Cuando se produce un rechazo de un buque por parte de una Inspección Vetting, esta no es arbitraria y obedece a defecto grave o del buque o  su operatividad, del que el responsable, ya por activa o por pasiva es el Armador ú Operador, evidentemente el Vetting no es más que el fiscalizador de una situación anómala que pudiera ocasionar graves perjuicios a los implicados en la explotación del buque en ese momento.

 Fernando S.Saiz  / 31.01.2016

Capitan de la M.M. Vetting Surveyor.