17 Octubre 2015

UNA REFLEXION

DESPUES DEL PRESTIGE – OLEG NAYDENOV

 

Es frustrante que después de media vida dejada en las cubiertas de los buques,  en donde he podido asimilar y poner en práctica los conocimientos adquiridos en una Escuela Oficial de Náutica,  desarrollando y adquiriendo unos conocimientos más o menos valiosos, esos que no se aprenden en la Escuela, el conocimiento que te da la experiencia, tenga de repente que cuestionarme todo este bagaje como consecuencia de las sentencias de los accidentes marítimos de los buques “PRESTIGE”  y “OLEG NAYDENOV“.

En mi opinión, tengo que considerar que las resoluciones, sentencias judiciales, son determinadas como una solución nacida desde el más profundo sentido de la justicia, después de haber considerado y ponderado todas las circunstancias, por ello tengo que aceptarlas como ciertas, justas y  alejadas de toda sospecha de cualquier bastarda influencia.

Dicho esto, y haciendo un ejercicio de reflexión sincera, enfrentando los resultados de estas sentencias con mis conocimientos y experiencia, me cuesta aceptar o creer que todos estos años de estudio y experiencia adquiridos, no sirven para nada, ya que mi forma de ver la resolución de estos casos, chocan frontalmente con las resoluciones de los Tribunales.

En este sentido, es cierto que hay opiniones encontradas y contradictorias, creo que es una posición fácilmente comprensible, sobre todo en la gente pasional que desconoce el medio donde se han producido estos casos, “la mar”, también es cierto que entre los marinos hay opiniones encontradas, pero son en su mayoría, los marinos que disienten de los resultados dados por los Tribunales.

Me llevaría muchas páginas en donde fundamentar todas mis discrepancias en estos casos, en lo que ya se ha dicho todo, se vieron pruebas, en donde se han pronunciado gente con experiencia y conocimientos suficientes ante los tribunales, y al final, tampoco ha servido de nada, por eso el planteamiento inicial  de mi pregunta es: “¿Sirve de algo la experiencia?”.

En el caso del PRESTIGE, vemos como un procedimiento cojo en su inicio, al no conseguir que una parte importante implicada como la Sociedad de Clasificación, se niega a concurrir a la Vista, sin duda justificada por algún procedimiento legal que le ampara. Vemos a los letrados de la fiscalía perdidos en su ignorancia en los asuntos de la mar, con perlas de la categoría de un experto manipulador “ El buque navegaba con velocidad automática” o que el Sr. Del Real desdiciéndose de su acusación contra el Capitán al reconocer en la vista oral que el Capitán no había desobedecido ninguna orden.  Y así junto con todos los informes técnicos de todo tipo, declaraciones autorizadas, en el sentido del conocimiento, se llega a una situación que me cuesta mucho comprender, un accidente muy mal gestionado en donde los daños causados son cuantiosos.

Se ha cometido un delito contra la salud pública, un delito ecológico, ha aparecido una cuantiosa responsabilidad civil y nadie es culpable o responsable, yo diría que en mi opinión esto no es razonable, a pesar de que los jueces, que son los que más saben de la aplicación de la norma, han tomado esta decisión, pero me da que pensar que a la vista de estas resoluciones, algo falla, o es la información que ellos tienen y su interpretación  o es la información de los hechos que tenemos los que padecemos esta Justicia, o debido a otros oscuros planteamientos que mejor ni mentar, en fin, mi intención no es discutir esta sentencia, como decía anteriormente, habrá que acatarla, y personalmente digo solamente acatarla, por que estar de acuerdo con ella es otra cuestión y esta resolución es lo que me lleva a plantearme mi gran duda, si la experiencia y el conocimiento sirve de algo.

En el caso del buque factoría OLEG NAYDENOV, la fiscalía en base a las declaraciones de los técnicos implicados en los hechos, tampoco ve indicios de culpabilidad o mala gestión del accidente, a pesar de los gastos y daños derivados de la gestión del accidente y posteriores aparecidos como consecuencia de la pérdida del buque.

Recuerdo que en asuntos de la mar, anteriormente existía el conocido TRIBUNAL MARITIMO CENTRAL, que atendía a resoluciones sobre Salvamentos, Hallazgos, Remolques y Extracciones marítimas, formado por profesionales de la mar, ya militares y/o civiles, pero en el fondo hombres de la mar, con conocimientos específicos para resolver estos contenciosos, que como tribunal formado por humanos también tendrían mayor o menor fortuna en sus decisiones, pero la perspectiva de los hechos los verían con ojos con su carga metafórica que da el salitre.

No quiero extenderme más, pero viendo el proceder de los letrados que han juzgado estos casos, con todos mis respetos, sus resoluciones no van mermar la confianza  que tengo en la experiencia y conocimientos adquiridos, después de 23 años de mar, 10 de mando y 13 de Inspector Vetting.

La Coruña 17.10.2015

Fernando Saiz. C.M.M.