17 Abril 2015

OLEG NAYDENOV I

MI OPINIÓN PERSONAL

 

No es por molestar y tampoco polemizar, pero creo que es una obligación y una responsabilidad por mi parte y la de cualquier marino el denunciar, en el sentido de informar o aclarar aquellos hechos que desde nuestro particular punto de vista merecen al menos un comentario, o una explicación en la medida de poder mejorar este tipo de situaciones.

Como casi siempre por no decir siempre, ante situaciones extraordinarias, las decisiones políticas son las que  llegan a término, al margen de otras valoraciones técnicas, y si se tienen en cuenta estas valoraciones, creemos que se escuchan pero no cambian la decisión política, que desgraciadamente traen las consecuencias que todos sabemos.

En el caso que nos ocupa, el del pesquero ruso  OLEG NAYDENOV condenado al naufragio por falta de valentía de los responsables del Puerto de Las Palmas  al seguir la sorprendente  decisión de condenar al buque a un destino nefasto.

Digo, falta de valentía, al no enfrentarse a otros intereses, seguramente patrocinados por poderes que nada tienen que ver con el mundo marítimo y sus peculiaridades y que pienso que los responsables de este puerto, profesionalmente les supongo suficientemente capacitados para defender con argumentos profesionales y actuar en consecuencia, al margen de otras injerencias que camuflan los intereses generales, en beneficio de los intereses particulares o políticamente más atractivos.

No entiendo, como teniendo un buque en puerto, atracado, incendiado a pesar del peligro que esto encierra, haya primado una decisión que interrumpe unas operaciones de extinción, sabiendo que en puerto, están disponibles todas las facilidades posibles para combatir este incendio, ¿cuál es el problema?, el problema es que se ponen en peligro los otros buques en este atraque, se supone que será más fácil mover los otros buques que disponen de autonomía para poder moverse, que no sacar un buque remolcado, que aún siendo una situación fácil o habitual, implica mayor riesgo para el conjunto de bienes en el puerto. Otro problema es que se pudiera deteriorar el atraque, calcinación de defensas, calcinación de estructuras, calcinación de cableados y líneas de tensión y servicios que son mucho más baratos que cualquier equipo de lucha contra la contaminación, con todos los gastos que estos conllevan, movimiento de buques, material antipolución, aviones de seguimiento, sueldos, horas extras, deterioro del biotopo marino, etc.  Aunque la lógica tiene sus inconvenientes, lo aconsejable sería delimitar el buque atracado y la zona del siniestro, cercar por mar el buque y su entorno con las barreras antipolución que es en puerto de aguas tranquilas de los pocos lugares donde son efectivas, si el peligro es el hundimiento, que no tiene por qué serlo, con el calado en el atraque, siempre se podría reflotar con bombas sumergibles, con mucha más facilidad que en otro lugar. Si el problema es la explosión, altamente improbable, el IFO 380 con su Flash Point de 60º es susceptible de producir una explosión cuando las exhaustaciones de los tanques almacenes del Fuel Oíl  están ciegas, que normalmente no es el caso, ya que es un problema fácilmente detectable con anterioridad al no poder aspirar del tanque este fuel para los tanques de consumo diario, en fin un problema de pura física. 

La Agencia Europea de Seguridad Marítima, algo habrá dicho al respecto, ya que su trabajo consiste fundamentalmente en proporcionar asesoramiento técnico y científico a la Comisión Europea y a los Estados miembros sobre cómo mejorar la seguridad en el mar y evitar la contaminación marítima, en este aspecto la prensa que yo sepa no ha mencionado nada al respecto, estoy seguro que contactos debiera haberlos habido, como seguimiento del protocolo entre la Agencia y España como país miembro.

Estamos siendo bombardeados por los medios de comunicación que las manchas de F.O. siguiendo las informaciones de los entendidos en oceanografía es que la previsión considerando las corrientes marinas de la zona y los alisios alejaran la mancha de las costas insulares, como mal menor, atribuyéndose el merito de alejar el problema, respirar y tranquilizar a la población y hoteleros que el problema ya no es problema.

No se puede justificar esta actuación con la equivocada idea de que la polución en la mar no va a afectarnos en nuestras costas y propiedades, porque si no nos afectará a nosotros, le afectarán a otros, creo que ha sido un planteamiento pobre y hasta miserable al sacarnos el muerto de la polución de encima para que otros lo padezcan.

Otra observación que se me ocurre plantear  aunque sea como en agravio comparativo con los Capitanes de la Marina Mercante que por norma común se criminalizan a estos con severas multas y a veces con cárcel cuando se producen situaciones de contaminación marina por vertido de hidrocarburos u otras substancias polucionantes, y aquí en esta situación gratuitamente provocada, en la que sin duda habrá responsables, la Justicia hará su trabajo para que en sucesivas ocasiones los que tomen estas decisiones, se lo tomen con un criterio   profesional.

Solo me queda recordarle a los implicados en la decisión de sacar el buque del atraque  que en el refranero de la mar, hay un refrán muy a propósito de esta situación, “Buque averiado – buque atracado” sin más comentarios.

 

Fernando Saiz

Capitán de la Marina Mercante 

La Coruña 17.04.2015