10 Enero 2015

LOS / LAS CAPITANES

LOS CAPITANES – LAS CAPITANES  /  JOVENES – VIEJOS.

 

No hace mucho he visto un articulo dando la noticia sobre una mujer Capitan de 26 años al mando de un buque, naturalmente la excepcionalidad de la noticia requería algunos comentarios.

Estos comentarios y opiniones de otros lectores se referían, a la particularidad de ser una mujer la protagonista del artículo, opiniones enfocadas por su condición de genero, considerándola en general como una situación normal para los tiempos en que vivimos. Desde mi punto de vista, no tendría ni que comentarse por el hecho de ser mujer, acaso nos planteamos si un capitán rubio es más capaz que un capitán moreno, o que un capitán alto es mejor que uno bajo, o que un capitán Ingles es mejor que un Francés, de lo que se deduce por lo anterior es que en el subconsciente todavía permanecen las tendencias a considerar la diferencia de sexos como elemento discriminador, como determinante en el resultado de una función.

Como Capitán, he tenido la experiencia de haber navegado con Oficiales femeninos y en general he estado satisfecho con la profesionalidad mostrada y principalmente su actitud profesional, que por desgracia en los buques por eso de ser mujer, se ven en la situación de tener que dar un plus en todos los sentidos, que a los Oficiales masculinos por su condición no se les requiere demostrar, y que no es nuevo que a veces los encontramos a bordo, cortos y con actitudes más pasivas profesionalmente.

Al margen de todo esto y viendo los tiempos que corren, que nada tienen que ver con el de hace unos años, en que a un Capitán no se le daba el mando de un buque a una edad temprana, salvo excepcionalidades que nada tenían que ver con el escalafón o la experiencia, era francamente muy raro ver capitanes con edades por debajo de los cuarenta años, eran tiempos en que las Navieras, además de considerar la valía y profesionalidad primaba mucho más la experiencia y el escalafón, porque no decirlo, considerando la premisa de que el mando del buque era un puesto que requería de la confianza del Armador, dándosele el valor como “Puesto de Confianza”.

Parece que no, pero ya es recurrente echarle las culpas a la crisis en el sector naval de los años 80, en que las Navieras se van consumiendo y arrastrando a las tripulaciones, los Armadores ya no son Armadores, pasando a ser Empresarios, y no sé si es por casualidad, pero ya empiezan a verse en estos años y posteriores en los buques a Capitanes jóvenes o muy jóvenes, evidentemente bien preparados o muy bien preparados, pero solo eso y carentes de la experiencia o suficiente experiencia para honradamente hacerse merecedores del mando del buque, a veces con la inconsciencia de que en sus decisiones existe la responsabilidad de las vidas de los tripulantes bajo su mando.

Volviendo a la protagonista de esta historia, creo que con 26 años, tendrá una carrera académica brillante, sin duda, pero su experiencia profesional en mi opinión me parece  sospechosamente insuficiente y esto desde mi punto de vista debería ser el debate de la noticia y que ninguno de los comentarios que aparecen por esta noticia hacen referencia a la circunstancia de la edad, parece como si el oficio de Capitán consistiera solamente en cargar y mover el buque, de un puerto a otro y sí es cierto que eso te lo pueden enseñar en la Facultad, pero mandar un buque es una empresa tan compleja, que solo se puede resolver con la experiencia, que no se aprende en la Facultad y la cual siempre se me antoja que toda la experiencia es poca o insuficiente para poder salvar airosamente situaciones comprometidas en la “aventura marítima” que es como nuestro Código define al Viaje por mar.

 

La Coruña 10.01.2015

Fernando Saiz Capitán de la M.M.